Temperaturas cálidas, con medias de 15 grados incluso en Noviembre o Diciembre, lluvias muy escasas, casi nada de viento y cerca de 300 días de sol durante todo el año: ¿verdad que no suena mal? En realidad, muchos de estos elementos son los que han contribuido a consolidar la isla de Mallorca como uno de los destinos preferidos por golfistas de todo el mundo.

Al fin y al cabo, si tenemos en cuenta las temperaturas bajo cero, las lluvias abundantes, las nevadas, las tormentas y los días fríos y de poca luz que caracterizan los meses de invierno en la mayoría de países europeos (Francia, Reino Unido, Alemania, Noruega, Suecia, etc.), ¿cómo ha de extrañarnos que los amantes del golf de estas regiones ansíen el momento de poner los pies en los campos de golf verdes de Mallorca, situados frente al mar, con vistas espectaculares, rodeados de naturaleza y con un clima siempre agradable?

De hecho, nuestra isla mediterránea es también, y desde hace ya varios años, un paraíso para quienes practican senderismo, ciclismo, excursionismo y otras disciplinas deportivas al aire libre, por lo que es natural que los apasionados del golf aprovechen igualmente sus vacaciones para viajar durante los meses de invierno y otoño a uno de los muchos campos de golf que se distribuyen en norte, sud, oeste y este de la isla.

Si bien, en ocasiones, hay quienes solamente asocian Mallorca al verano, al sol, la playa y las piscinas, en realidad es en estos meses fríos cuando más se nota el espectacular contraste climático entre nuestra cálida y soleada isla y el panorama de otros muchos países.

Así pues, si todavía no habéis decidido dónde ir a jugar al golf durante estos meses, aprovechad para informaros de las ofertas y peculiaridades de nuestros campos y clubs de golf abiertos todo el año, para poder exprimir al máximo estas ventajas de Mallorca- y dejad que os seduzcan la belleza, la serenidad, el clima suave y las jornadas casi primaverales que definen la mayoría de días de estas estaciones que se avecinan.