En anteriores entradas de este blog, hemos reiterado los múltiples atractivos de la práctica del golf en entornos tan espectaculares como los que ofrece Mallorca. La isla cuenta con una gran variedad de campos de golf; además, estos están siempre rodeados de magníficos hoteles y otros lugares de interés (restaurantes, bares, tiendas, museos, etc.) para redondear la experiencia de quienes visitan Mallorca durante las vacaciones: al fin y al cabo, uno desea hacer otras cosas tras una intensa y gratificante jornada de golf.

Sin embargo, en el post de hoy no solo hablaremos de los incuestionables estímulos de ocio y diversión que los amantes del golf encuentran al practicar este deporte en nuestra pequeña isla situada en pleno Mar Mediterráneo. En esta entrada, también nos centraremos en enumerar algunos de los beneficios más evidentes de este deporte para la salud: otro reclamo nada desdeñable para los que todavía estén dudando sobre cuál es el destino ideal para jugar al golf este verano.

Practicar golf al aire libre, con temperaturas agradables (hay que evitar las horas de sol más intenso, o bien protegerse adecuadamente y tomas las precauciones que ya detallamos en el post anterior), y rodeado de paisajes naturales y únicos como los que tanto abundan en Mallorca, permite que el jugador libere cualquier residuo de estrés que se haya colado en las vacaciones. La liberación de endorfinas y el contacto con la naturaleza son los principales responsables de que el golf sea, además de relajante, una actividad agradable y muy amena.

Por otro lado, el golf, naturalmente, implica una dosis notable de ejercicio físico, puesto que el jugador puede llegar a caminar hasta 10 quilómetros durante las partidas. Los brazos y las piernas se mueven y se tonifican durante la práctica, pero siempre es preferible estirar bien la musculatura antes y después del juego, para evitar lesiones. Además de ser beneficioso para los músculos, el golf también produce una mejora de la salud cardiovascular, así como un incremento de la capacidad de concentración, que resulta imprescindible para el jugador durante todo el tiempo.

La flexibilidad se ve igualmente reforzada en este deporte, y su escaso impacto en las articulaciones convierte el golf en una opción muy interesante y adecuada para personas de cualquier edad, incluso si su condición física no les permite realizar otras prácticas deportivas como la bicicleta o el running. El golf, además, genera una estructura de gente con intereses afines y con una misma pasión por este deporte, y esa sociabilidad vinculada al golf es un atractivo que también repercute de forma favorable en la calidad de vida de quienes lo practican regularmente.

Finalmente, los campos de golf, por su ubicación privilegiada, suelen caracterizarse por tener un aire muy puro, lejos de otros entornos con más polución, y suelen tener una contaminación acústica muy baja o nula que aumenta los niveles de tranquilidad y serenidad que tanto se buscan durante las vacaciones.

En definitiva, jugar al golf es muy beneficioso en muchos sentidos, y practicar este fascinante deporte en Mallorca es una experiencia todavía más completa y especial. ¿De verdad todavía dudas sobre cuál será tu destino vacacional este verano?