A los animales también les gusta el golf, y más a menudo se observan encuentros curiosos entre jugadores y animales.

Cruzar el camino con un cocodrilo conlleva cierto riesgo y hay que saber manejar la situación.

Una tortuga tiene que ser desviada de su paseo diario sobre el Green.

Y la gaviota que descubre su pasión por la bola de golf, muestra poco respeto al reglamento del juego.

¿Cual de las situaciones te ha hecho reír más?